Si para que entre negocio tienes que salir a buscarlo tú, algo falla.
Recibe leads en tu correo con un sistema automático que te trae interesados sin complicarte ni cambiarlo todo.
Lo normal es depender de eventos, webinars, networking o acciones comerciales para generar nuevas oportunidades. Pero cuando todo eso se para, también se para la entrada de negocio.
La alternativa es montar un sistema que siga atrayendo interesados sin depender cada día del tiempo de tu equipo comercial. Así dejan de buscar a quién convencer y se centran en quienes ya podrían comprar.
La idea es que tu equipo deje de malgastar horas buscando conversaciones desde cero. Su tiempo vale mucho más cuando lo dedica a convertir a personas que ya han mostrado interés, mientras el sistema se encarga de que sigan llegando nuevas oportunidades.
Es la forma en la que yo planteo esto para que la entrada de negocio no dependa siempre de salir a buscarla. Y además puedes ajustarlo a tu capacidad de respuesta, para que entren oportunidades con sentido y no por saturación.
Lo interesante es que no todos los sistemas de captación que antes tenían sentido siguen funcionando igual de bien hoy. La IA está cambiando la forma de buscar, comparar y decidir, y algunas maneras de generar oportunidades empiezan a quedarse más cortas de lo que parece.
Lo estés viendo ya o no, esto está teniendo un impacto real en lo que cuesta atraer interesados y en la rentabilidad de esa captación.
Soy Walter Wenzel:
Durante años pensé que había perdido mucho el tiempo leyendo cosas de todo tipo.
Algunas útiles. Muchas, aparentemente, no tanto.
Mi pareja siempre me discutía eso. Decía que todo ese conocimiento mezclado, raro y disperso, algún día tendría sentido.
Y lo tuvo.
Lo entendí cuando nos mudamos a Europa y me di cuenta de que había algo que yo sabía hacer muy bien desde siempre: resolver con lo que hay.
Vengo de Rapa Nui, la isla que los europeos llamaron Isla de Pascua. Un lugar mágico, sí, pero también un lugar donde durante mucho tiempo no siempre podías comprar, pedir o contratar una solución cuando algo faltaba.
Así que aprendí a improvisar con criterio.
A mirar los recursos disponibles. A mezclar ideas. A encontrar caminos cuando el camino evidente no existía.
Con el tiempo entendí que esa forma de pensar era mi ventaja.
Por eso creé The Mana Concept.
En Rapa Nui y en la Polinesia, Mana representa una capacidad especial. Una fuerza propia.
La mía es esta:
resolver con ingenio.
Hoy aplico esa forma de pensar a empresas: creo sistemas, estrategias y formas más inteligentes de crecer para que lo que ya existe funcione mejor, genere más oportunidades y lo haga de una manera más sencilla.
Hay cosas que están cambiando en la forma de conseguir oportunidades.
Algunas ya se ven.
Otras todavía no tanto.
Déjame tu email y te enviaré un análisis sencillo sobre qué está pasando, por qué algunos sistemas empiezan a quedarse cortos y cómo pensar la captación de negocio de una forma más inteligente.